UN ATARDECER PERFECTO
Hoy me senté en el patio de la casa y encendí un cigarrillo (se que no te gusta la idea), en la radio de la cocina estaba sonando un viejo blues que casi no se escuchaba, entonces subí el volumen y me volví a sentar en una pequeña silla que me regalaron a los 5 años y que por esos años era casi mi trono, me quiero detener un poco aquí, es muy raro cuando yo era pequeño me hacían sentir como un rey , me cocinaban mis comidas favoritas, me compraban sillas y para mis cumpleaños invitaban a todos los niños del barrio y en una mesa muy grande me sentaban al centro con una corona de rey , jajajajaj como decía un amigo “me da risa y pena…” jajajajaj que mamoneria por favor!!!!, pero bueno esa fue mi infancia y la tengo que asumir.
Sentado en aquella pequeña silla en el patio de mi casa miraba el cielo, hacia frío y el cielo estaba cubierto de nubes rojas y naranjas, sentía el viento en mi cara y me perdí en una nube. El momento era fantástico la verdad es que estaba disfrutando de todo ese momento, me sentía tranquilo, en paz, me acorde de Ricardo y podía sentir que el estaba también en paz allá en el otro mundo, en la otra vida, el viejo blues oxidado se escuchaba claro con potencia y me hacia disfrutar con nada de culpas aquel cigarrillo. Todo era tranquilo, mi mente y mi alma estaban allá en el cielo, de pronto me preguntaba si la felicidad que todos hablan pueden ser esos pequeños momentos y me hice una pregunta ¿Qué podría hacer mas feliz y maravilloso ese momento? o la misma pregunta expuesta de otra forma ¿Que me hacia falta en ese momento, para que fuera perfecto? Y de inmediato se me vino a la mente un nombre, dije: Evelyn…. Luego me imagine el mismo atardecer, el mismo blues y el mismo cigarrillo en una playa cubana abrazado a esa cintura pequeña, con ese pelo ondulado que con el viento rosa en mi cara, unos dedos largos jugando con los míos y un par de ojos verdes mirando el sol que tiñe La vieja Habana de oro. De inmediato dije esa si que seria un momento perfecto en mi vida y llegue a la conclusión que estoy dispuesto a trabajar todo un año para poder disfrutar a lo menos cinco minutos de ese momento. Nada me detiene a no luchar por ese atardecer en Cuba, nada me podrá detener y dejarme en este Chile que esta disgustado conmigo y yo con el, cambio los tres recitales de los Red Hot Chili Peppers en Santiago por ese atardecer contigo, para mirarte fijamente a los ojos y descubrir que lo mas lindo de mis ojos es el reflejo de los tuyos.
Sentado en aquella pequeña silla en el patio de mi casa miraba el cielo, hacia frío y el cielo estaba cubierto de nubes rojas y naranjas, sentía el viento en mi cara y me perdí en una nube. El momento era fantástico la verdad es que estaba disfrutando de todo ese momento, me sentía tranquilo, en paz, me acorde de Ricardo y podía sentir que el estaba también en paz allá en el otro mundo, en la otra vida, el viejo blues oxidado se escuchaba claro con potencia y me hacia disfrutar con nada de culpas aquel cigarrillo. Todo era tranquilo, mi mente y mi alma estaban allá en el cielo, de pronto me preguntaba si la felicidad que todos hablan pueden ser esos pequeños momentos y me hice una pregunta ¿Qué podría hacer mas feliz y maravilloso ese momento? o la misma pregunta expuesta de otra forma ¿Que me hacia falta en ese momento, para que fuera perfecto? Y de inmediato se me vino a la mente un nombre, dije: Evelyn…. Luego me imagine el mismo atardecer, el mismo blues y el mismo cigarrillo en una playa cubana abrazado a esa cintura pequeña, con ese pelo ondulado que con el viento rosa en mi cara, unos dedos largos jugando con los míos y un par de ojos verdes mirando el sol que tiñe La vieja Habana de oro. De inmediato dije esa si que seria un momento perfecto en mi vida y llegue a la conclusión que estoy dispuesto a trabajar todo un año para poder disfrutar a lo menos cinco minutos de ese momento. Nada me detiene a no luchar por ese atardecer en Cuba, nada me podrá detener y dejarme en este Chile que esta disgustado conmigo y yo con el, cambio los tres recitales de los Red Hot Chili Peppers en Santiago por ese atardecer contigo, para mirarte fijamente a los ojos y descubrir que lo mas lindo de mis ojos es el reflejo de los tuyos.

Amor recuerda que un baile nocturno a la luz de la luna nos espera, por ahora te propongo que elijas la playa.
